El Asere.com la Página del Emigrante Cubano
 
 
La Página del Emigrante Cubano
  
  
CUENTO                                                                      Mándale esta Página a un Amigo

Para Publicar su Obra Click Aquí                           Autor:   SANDY MAXCYN           8/4/2006
Evaluar de 1 a 5 ( 5 Mayor puntuación )    
Título:    Carta de una amante                                                Evaluado con 4.85 Puntos


-- Recomendamos -- que pongas este Cuento en tus Favoritos y asi podras localizarlo mas facil para ver como lo han evaluado, Click Aqui    
   Mandaselo a un amigo por tu e-mail
 
La desdicha invadía en la inmensidad del océano, que parecía pequeño ante mis males.
Cuando mis lágrimas se sumaron al mar y las aguas mezclaron sus sales.
Algo de mí caía en un trance profundo y negro;
un dolor abismal embargaba mi alma.
No podía soportar ese tormento y el mar me invitaba a compartir su calma...
A mi lado las gaviotas conglomeradas fingían no percibir mi angustia; entre ellas murmuraban y sus inquietas miradas, en complicidad, intercambiaban.
Yo, tan sola me sentía; todo me resultaba indiferente. Pense en la muerte...
Y desde arriba el sol resplandecía, reflejándose en las lágrimas que con su calor secaba.
... Aunque el paisaje era bello, mi dolor no decrecía.
El atardecer se marchaba dejando paso a la noche, y en mi mente retumbaban, más fuerte que los tuyos,(quizás porque pesaban más), mis propios reproches.
Y me envolví en mis brazos meciéndome en un arruyo. Sumida en mis adentros meditaba, sabiendo que era irreversible.
Tú a mi lado ya no estabas, y para mi vivir ya no era posible.
Decidí dejarte, aunque te amaba. Otras manos jamás tocaron mi piel. Pero con mi embuste te alejaba... Mentí diciéndote que fui infiel.
Noté en tus ojos la desilusión y quise gritarte que era mentira! Cargaría con la culpa de tu aflicción, aunque no quería causarte esta herida.
Quebré de un golpe el cristal de tu existencia. Cambió tu expresión y tu rostro iracundo zampo las lágrimas. Y empecé a sentir tu ausencia.
Pero tu vida se bifurcaba en dos mundos...
Gozosos disfrutábamos de nuestra plenitud. Mi amor se incrementaba sin poderlo detener y el tuyo lo correspondía en toda su magnitud.
... Y absurdamente contuve el deseo de volver.

SANDY MAXCYN
 
 
 
 
 
  Mándale este Cuento a un amigo por e-mail
 
Correo:   sandyferz@hotmail.com
 
 
 
   
 
 Ir a la página anterior

 

 

 

 

 

     
 
Opiniones, Sugerencias
 
 
elasereweb@hotmail.com