|
Casos particulares del acento
Los monosílabos no llevan acento, menos:
a.- Sí (adverbio de afirmación, nombre, pronombre), para no confundirlo
con si (conjunción). Ejemplo: Si me dices que sí, vendrás de paseo.
b.- Dé y sé (verbos), para no confundirlos con de (preposición)
y se (pronombre). Ejemplo: Sé que debo estudiar, pero no se puede.
c.- Él, tú, mí (pronombres) para no confundirlos con el (artículo)
y tu, mi (adjetivos). Ejemplo: ¿Tú quieres ir?. Eso es para mí.
d.- Más (adverbio), para no confundirlo con mas (conjunción). Ejemplo:
Quiero más pan, mas no tostado.
e.- La conjunción llevará acento cuando esté colocada entre números
para no confundirla con el cero. Ejemplo: tengo 10 ó 12 millones
de pesetas.
f.- Aún (adverbio de tiempo), llevará acento cuando sea sinónimo
de todavía. Ejemplo: El avión no ha venido aún al aeropuerto.
Los monosílabos verbales fue, fui, vio, dio se escribirán sin
acento. Ejemplo: Juan fue al parque, vio los leones y después se
marchó.
Las palabras que, quien, cuan, cuando, cuanto, donde, como: llevarán
acento siempre que se usen en forma admirativa, interrogativa o
dubitativa. Ejemplo: Cuánta gente en la calle!. ¿Quién llama?. No
se cómo decirlo. ¿Dónde vives?.
Cuando una palabra termina en io, ia, sobre la i colocaremos un
acento, deshaciéndose el diptongo. Ejemplo: alegría, caserío, gentío,
María, sentía. Se exceptúan las palabras graves o llanas terminadas
en estas vocales. Ejemplo: guardia, garfio, media, radio, feria.
Sobre las letras mayúsculas colocaremos acento ortográfico siempre
que por las reglas generales del acento les corresponda llevarlo.
Ejemplo: Álvaro. Árbol.
Cuando un vocablo siempre entre a formar parte de un compuesto
como primer complemento del mismo, se escribirá sin el acento que
como simple le habría correspondido. Ejemplo:, asimismo, piamadre.
Se exceptúan de esta regla los adverbios terminados en mente. Ejemplo:
ágilmente, cortésmente.
|