El Asere.com la Página del Emigrante Cubano
 
 
La Página del Emigrante Cubano
  
  
     

 
Reglas
 
  Reglas generales  
  Reglas de los verbos  
  El uso de las mayúsculas  
  Acento ortográfico  
  Casos particulares del acento  
  Las reglas de acentuación  
  De los signos de puntuación  
  Sujeto y predicado  
  La Oración  
  El subjuntivo en cláusulas nominales  
     
   
     
 
Se escribe con
 
  Se escriben con "B ó V"  
  Se escriben con "G"  
  Se escriben con "H"  
  Se escriben con "J"  
  Se escriben con "LL"  
  Se escriben con "M"  
  Se escriben con "V"  
  Se escriben con "X"  
     
  Otras  
  El uso de "por" y "para"  
     
     
     
 
Sujeto y Predicado

Los dos elementos fundamentales de la oración

Hacen falta, pues, dos palabras, como mínimo, para constituir la oración. Una de ellas ha de ser, precisamente, un nombre, y la otra un verbo: Víctor nada; España triunfó.

En estas dos oraciones, Víctor y España son nombres (propios), y nada y triunfó son verbos. De esos dos nombres se dice que son los sujetos de sus oraciones; los verbos son los predicados.

El sujeto y el predicado son los elementos fundamentales de la oración; sin ellos, no hay oración posible.

El nombre sujeto designa a la persona, animal o cosa que realiza o experimenta la acción expresada en la oración. Así, en Víctor nada, el nombre Víctor designa a quien realiza la acción de nadar. En Su madre sufre mucho, el nombre (común) Su madre designa a la persona que experimenta la acción expresada en la oración (sufre).

El predicado, en cambio, es un verbo que expresa lo que hace o experimenta el sujeto: nadar, sufrir.

Estos dos elementos fundamentales, el sujeto y el predicado, pueden ir acompañados en la oración por otras palabras, que, o bien se asocian al sujeto, o bien se asocian al predicado: La nueva bicicleta de Luis... (grupo del sujeto) ...tiene unos frenos estupendos (grupo del predicado).

Como el pronombre es una palabra que funciona en lugar del nombre, el sujeto de la oración puede ser también un pronombre: Yo no sé la verdad, ¿Estaban ustedes allí?, Éste vendrá conmigo, Cualquiera ha podido hacerlo, Muchos se aburren con la música. O también puede ser un infinitivo (cantar, deber, decir), es la forma que tiene el verbo para funcionar como nombre. Por eso, al hacerse nombre, puede llevar determinantes (el cantar, mi deber, aquel decir), y hasta hacerse plural (los cantares, mis deberes, aquellos decires). Al poder funcionar, pues, como nombre, el infinitivo puede ser también sujeto de la oración: Jugar al baloncesto me gusta mucho, El pasear me aburre, Fumar perjudica la salud.

Importante es recordar e insistir en que aunque aparentemente, hay oraciones sin sujeto, ello es porque se sobrentiende. Siguiendo con el ejemplo de antes: si ordeno a mi hermano: Ven, emito una oración que mi hermano comprende porque el sujeto tú está sobrentendido. Otras veces parece faltar el predicado, porque no se expresa. Así, en el siguiente ejemplo, hay dos oraciones, y la segunda carece de verbo que pueda funcionar como predicado: --¿Quién ha traído este paquete? --Yo. El pronombre yo constituye una oración, porque comunica algo con un sentido completo. Pero aunque no se expresa el verbo, se sobrentiende: es el mismo de la oración anterior: Yo (he traído este paquete).

Así, pues, no hay oración que pueda carecer de sujeto o de predicado. Si a veces no se expresan, es porque están sobrentendidos.

 

 

 

     
 
Opiniones, Sugerencias
 
 
elasereweb@hotmail.com
 
 
 
 
 
privacy